← la Escuela Española de Equitación guide

LOS MOVIMIENTOS

Airs Above the Ground: Levade, Courbette, Capriole

Una guía clara de los saltos y las elevaciones que coronan una actuación en Viena: qué son realmente la levade, la courbette y la capriole, y por qué resultan tan difíciles.

Check dates and availability ↗

La cumbre de la doma clásica

Los "aires sobre el suelo" —en el original, las escuelas sobre el suelo— son los movimientos en los que un semental se eleva parcial o totalmente del suelo a la orden. Son el clímax dramático de cualquier actuación de la Escuela Española de Equitación y el trabajo más exigente que realizan los caballos. Sus orígenes se remontan, al menos en espíritu, a la equitación de batalla del Renacimiento, donde un caballo que pudiera encabritarse, saltar o cocear a la señal se consideraba un compañero formidable en el combate cuerpo a cuerpo; si cada aire tuvo un uso militar literal es algo que los historiadores debaten, pero el linaje con la equitación de picadero renacentista es claro. Hoy sobreviven como arte puro. Solo una minoría de sementales posee la fuerza, el equilibrio y el temperamento para dominarlos, y cada caballo tiende a especializarse en el aire que mejor se adapta a su constitución.

La levade: una pose de control absoluto

La levade es el más controlado de los aires y, a menudo, el primero que el espectador aprende a reconocer. El caballo baja profundamente los cuartos traseros, recoge las patas delanteras hacia el pecho y se equilibra en un ángulo pronunciado —comúnmente descrito entre 30 y 45 grados— manteniendo la pose inmóvil gracias a la pura fuerza de los cuartos traseros y el lomo. Parece serena, casi como una estatua ecuestre viviente, pero el esfuerzo es inmenso: el caballo sostiene la mayor parte de su peso sobre unos corvejones profundamente flexionados. La levade surgió de un aire más antiguo y menos recogido llamado pesade, refinado con el tiempo hasta la forma baja y equilibrada que la escuela muestra hoy. Como exige potencia controlada más que movimiento explosivo, suele ser la base desde la que se juzga la idoneidad de un caballo para los aires de salto más atléticos.

La courbette y la capriole

Del equilibrio de la levade nacen los aires de salto. En la courbette, el semental se encabrita sobre las patas traseras y luego salta hacia delante una o más veces sin dejar que las delanteras toquen el suelo —una serie controlada de saltos equilibrados por completo sobre los cuartos traseros, y una exhibición llamativa de poder. La capriole, considerada ampliamente el más difícil de todos los aires, es aún más explosiva: desde una posición recogida, el caballo salta en el aire y, en el punto más alto del salto, extiende ambas patas traseras con fuerza hacia atrás antes de aterrizar. Ejecutada con limpieza, la capriole es un único y espectacular momento aéreo que provoca la respuesta más entusiasta de cualquier actuación. Ambos son fruto de años de preparación, y un caballo puede ejecutar solo unos pocos a plena calidad a lo largo de su carrera.

Los aires menos conocidos

La levade, la courbette y la capriole acaparan el protagonismo, pero la tradición clásica nombra varios aires afines que pueden aparecer en una actuación o sesión de entrenamiento. La mezair se describe a veces como una serie de encabritamientos bajos que avanzan hacia delante, una prima de la courbette. La croupade y la ballotade son aires de salto emparentados con la capriole: en la croupade, el caballo recoge las patas traseras bajo el cuerpo en el punto más alto del salto, mientras que en la ballotade las patas traseras se muestran como si fueran a cocear pero no llegan a extenderse del todo —siendo la capriole la versión en la que la coz se completa. La terminología varía entre escuelas y épocas, y no todas las fuentes trazan las mismas líneas, así que conviene tomar estas distinciones como el marco clásico general, no como definiciones rígidas. Verlos en vivo aclara las diferencias mucho mejor que cualquier descripción.

A la mano y montado

Un detalle que merece la pena observar: los aires se muestran de dos maneras. Algunos se ejecutan montados, con un jinete de frac marrón tradicional y sombrero de dos picos guiando al semental, y otros se ejecutan "a la mano" o con riendas largas, con un picador en el suelo que trabaja el movimiento del caballo mediante las riendas y la voz. El trabajo a la mano es una disciplina en sí misma y parte de cómo se prepara a los caballos jóvenes para los aires antes de añadir un jinete. Sea cual sea la forma que veas, el principio rector es el mismo que recorre toda la escuela: el movimiento se pide y se recompensa, se construye con paciencia desde el equilibrio propio del caballo, nunca se fuerza. Por eso esos pocos segundos de poder aéreo representan, en realidad, años de trabajo silencioso en la pista.

Check dates and availability ↗
Check dates and availability